Mi Historia

Mi nombre es Cristina y soy de un pequeño pueblo de La Mancha.
Durante años he trabajado en el mundo de la salud natural y la fitoterapia, un camino que siempre he recorrido con profundo respeto por la salud y por lo natural. Pero hay algo que siempre ha formado parte de mí: el amor y pasión que siempre he sentido por los animales, y sobre todo por los tres pequeños corazones que siguen llenando mis días, y por uno muy especial que me dejó hace tan solo unos meses.
Siempre he creído que los animales llegan a nuestras vidas para llenarlas de ternura, lealtad y ofrecernos una forma de amor tan pura que es imposible compararla con nada.
Coco fue uno de ellos, mi gran amor, y su partida fue el inicio de todo. En medio de ese dolor entendí algo que lo cambió todo: el amor que deja huella no desaparece… permanece y se vuelve eterno.
Así nació AMĀRA, del griego “eterno, inmortal”.
Un proyecto que nace después de muchas dudas, mucho trabajo y una enorme ilusión , amor y del deseo de transformar un recuerdo en un vínculo eterno. Porque nadie nos prepara para despedirnos del amor más puro e incondicional, pero sí podemos encontrar una forma de sentirlo siempre cerca.
Cada joya nace con ese propósito: conservar su memoria, esencia y permitirte llevarla siempre contigo, muy cerca del corazón.
Hoy sigo creando cada kit con todo mi cariño, dedicación y respeto. Haciendo que esta idea lata más fuerte que nunca, por esos latidos que nos acompañan cada día, por el amor que sentimos cuando están a nuestro lado y por el que sigue viviendo dentro de nosotros cuando se marchan.
Porque sé que detrás de cada kit hay una historia de amor única e infinita como la mía. Distintas historias. Pero todas unidas por un mismo sentimiento:
El amor incondicional. Ese que nunca muere. Y que, quizás, es el que hoy te ha traído hasta aquí.
![]()
Por Coco, mi gran amor.
•Te imagino allí, en el arco iris de los perritos, regalando cariño y siendo tan especial como siempre fuiste. Porque lo fuiste, lo eres y lo serás, estés donde estés
•